Condicionar un procedimiento médico, que la paciente no ha solicitado puede afectar su autonomía y el derecho a decidir de manera libre e informada.
Cuando una mujer ya enfrenta un proceso difícil, agregar instancias impuestas puede significar una nueva forma de revictimización, en lugar de ofrecer el acompañamiento que realmente necesita.
El verdadero compromiso de los equipos de salud es brindar información clara, basada en evidencia, respetar la voluntad de cada niña/mujer y ofrecer contención emocional cuando ella la requiera, sin presiones ni imposiciones.
Escuchar a una mujer también significa reconocer su voz, su autonomía y sus derechos.
Acompañar es respetar! Informar no es persuadir!
DIRECTORIO APRODAP